Historias de vida


José María Morales Acosta, manicaraguense apasionado por la Agricultura Urbana

José María Morales Acosta
Sentado frente a mí se balancea en el sillón, de manera elocuente se refiere a sus orígenes en Meneses, Yaguajay. Recuerda como fue alfabetizado al triunfo de la revolución y sus pasos por Minas de Frío, Topes y Tarará. Cuenta que trabajó en Pitajones, Trinidad por los años 70 cuando el Escambray clamaba por maestros y por esa misma fecha se mudó a Manicaragua. En 1979  se graduó de Licenciado en Historia, formó parte de los maestros makarenko. Ya en aquellos tiempos  se estrenaba en la dirección de varios centros en este territorio hasta llegar en 1996 a Educación Municipal, primero como Inspector, luego como Asesor de Formación Laboral. Relata que de la enseñanza durante sus años mozos heredó el interés por el campo que más tarde reforzó de manera autodidacta al asumir dicho cargo. 

Un café ameniza la conversación e introduce a su compañera en la vida desde hace más de cuatro décadas. Todos la conocen como la china, militante del partido desde joven como él y por muchos años trabajadora de cultura. Ante la pregunta acerca de la familia el brillo en sus ojos resplandece, con entusiasmo juvenil revela desde los detalles para nombrar a sus dos hijos hasta el orgullo y el amor profesado hacia sus tres nietos. Ahora disfrutan el retiro, el emplea los conocimientos acumulados para incursionar en la agricultura urbana.

Señala un área de frutales que emerge en la cañada que fuera casi micro vertedero en la parte trasera de su hogar. Tiene proyectos futuros. Le seduce la idea de criar codornices aunque haya que hacer espacio y unas cuantas gestiones. Su optimismo encanta, persuade, siempre se puede más. Me retiro convencida de que logrará sus metas, empeño le sobra. Su nombre José María  Morales Acosta.


Por: Raquel Medina Rivero.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nacionales

Villaclareños unen sus firmas por la Patria y contra el bloqueo

Con el sudor del trabajo, símbolo de esfuerzo y dignidad, inició en Santa Clara el movimiento popular «Mi firma por la Patria», la voz del pueblo cubano contra el bloqueo genocida que durante décadas ha pretendido asfixiar la soberanía de esta isla.

Convocan al II Festival de la Radio Universitaria UCLV 2026.

Bajo la premisa de seguir apostando por la radio universitaria que nos conecta, aun cuando no compartamos espacios físicos, la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas y UCLV Radio convocan a la segunda edición del Festival de la Radio Universitaria UCLV 2026...

Quinteto Criollo, orgullo de nuestras tradiciones musicales.

Hoy celebramos tres décadas de una agrupación que ha sabido mantener con talento, entrega y autenticidad, el orgullo de nuestras tradiciones musicales: el Quinteto Criollo, es constancia y es amor por la Cultura Cubana… p>


Internacionales

Guerra cognitiva, o hackear a los seres humanos.

La naturaleza de la guerra ha cambiado de forma radical. Puede parecer una afirmación demasiado categórica, pero se trata de una realidad definida por la naturaleza de los conflictos actuales, marcados por el desarrollo vertiginoso de la revolución tecnológica.

Enfrentar a los opresores con las propias manos del trabajo.

«La lucha de los obreros se convierte en lucha de clases, solo cuando los representantes de vanguardia de toda la clase obrera de un país tienen conciencia de la unidad de la clase obrera y emprenden la lucha, no contra un patrono aislado, sino contra toda la clase capitalista y contra el gobierno que apoya a esa clase», señaló muy temprano aún en su vida revolucionaria, en 1899.

Despilfarro global de comida provoca sensibles consecuencias humanas.

Más de 1 000 millones de toneladas de comestibles entran cada año al universo de los desperdicios en el mundo, alimentando los basureros en vez de ofrecer soporte vital a millones de personas hambrientas.